SON DAKİKA

Apsny News

Las anunciadas reformas en Senegal encallan en rivalidades internas y una deuda estratosférica | Internacional

Las anunciadas reformas en Senegal encallan en rivalidades internas y una deuda estratosférica | Internacional
Okundu
16 Ekim 2026 - 9:32

[ad_1]

En 2024, Senegal abría la puerta de un nuevo ciclo político. La elección de Bassirou Diomaye Faye como presidente del país y la aplastante victoria del partido Patriotas Africanos de Senegal por el Trabajo, la Ética y la Fraternidad (Pastef) en las legislativas parecían augurar un periodo de profundas reformas y cambios estructurales impulsados por las urnas. Sin embargo, dos años después, Senegal está atrapado entre las rivalidades y ambiciones de sus nuevos líderes, que han conducido a una situación de bloqueo de facto entre Gobierno y Parlamento, y una estratosférica deuda externa heredada del régimen anterior que compromete su estabilidad financiera. El cambio prometido que ansiaban sus ciudadanos tendrá que esperar.

“Es evidente que hoy la situación es más difícil de lo que pensábamos”, asegura Babacar Ndiaye, director de investigación del think tank Wathi, “sobre todo la cuestión económica”. Nada más llegar al poder, los nuevos dirigentes del país encargaron una auditoría de las cuentas públicas y sacaron a la luz una deuda externa no declarada de unos 6.000 millones de euros, correspondiente a compromisos financieros adquiridos entre 2019 y 2024 por el gobierno anterior. Las consecuencias no se hicieron esperar: suspensión inmediata del programa de crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI), una fuerte caída de la nota de solvencia del país y retroceso de las inversiones. Senegal se asomaba al abismo.

La manera de abordar la deuda fue uno de los factores que provocó la ruptura entre los dos líderes de Pastef, el presidente Faye y quien fuera su primer ministro hasta mayo, Ousmane Sonko. El primero, con un perfil más moderado, se convenció enseguida de la necesidad de renegociar con el FMI e ir hacia una reestructuración de la deuda. Pero Sonko, verdadero líder del partido, se opuso desde el primer momento a aceptar las condiciones del FMI y diseñó un plan de emergencia que consistía en subir los impuestos, vender suelo público y reducir de manera drástica el gasto de la administración.

Sin embargo, la brecha entre ambos líderes siguió creciendo. Sonko, quien vio frustrada su ambición de ser presidente del país en 2024 por una condena judicial, nunca renunció a volver a intentarlo en 2029. Pero Faye, el sustituto elegido por el propio Sonko, aspira a repetir en el cargo. El choque era inevitable y se materializó en mayo pasado: Faye destituyó a Sonko como primer ministro y este se hizo nombrar presidente del Parlamento, desde donde ejerce de principal opositor del nuevo Gobierno.

Previsiblemente, ambos líderes se enfrentarán en las urnas en dos años y medio, pero mientras han conducido al país a una inédita situación en la que el Gobierno y el Parlamento, donde los 130 diputados de Pastef están controlados por Sonko, se ponen palos en las ruedas.

“El Faye de ahora no tiene nada que ver con el de 2024”, aseguran fuentes diplomáticas, “ha recibido clases de oratoria, mira a los ojos de su interlocutor, se siente más seguro: se ha convertido en un auténtico político. En un país hiperpresidencialista como este, sabe que tiene las riendas en su mano, que ostenta mucho poder”.

Aunque el nuevo partido creado por el presidente aún no tiene ni de lejos la implantación de Pastef, Ndiaye ve otra ventaja para Faye: “Si consigue hacer las cosas bien y reencauzar los problemas económicos de Senegal, tendrá un balance que presentar en 2029”, asegura. En el otro lado está Sonko, quien controla el relato, para presentar a Faye como un “traidor” a los ideales del partido que le aupó al poder, y la calle, donde gracias a su enorme popularidad y tirón electoral dispone de un una legión de militantes dispuestos al cuerpo a cuerpo.

La delicada coyuntura económica que atraviesa Senegal empieza a asomar su verdadero rostro. La inversión extranjera ha colapsado, pasando de 4.300 millones de euros en 2023 y 3.000 millones en 2024 a unos paupérrimos 300 millones en 2025. Si bien el grueso de la inversión de los años previos fue a financiar los proyectos de hidrocarburos (gas y petróleo) ya en funcionamiento, la caída del 90% refleja también el temor del capital dadas las turbulencias internas. El Gobierno acumula impagos por más de 3.000 millones de euros y los proveedores, sobre todo las pequeñas y medianas empresas, ya sufren las consecuencias. La efervescencia del sector de la construcción se ha ralentizado y, quizás una de las señales más graves de cara a la población, los apagones se han incrementado desde finales de septiembre en las grandes ciudades del país debido al aumento de precios del combustible y a la deuda que tiene el Estado con la empresa de electricidad Senelec, que asciende a unos 275 millones de euros.

La próxima semana, el Parlamento controlado por Sonko iniciará el trámite parlamentario de aprobación del presupuesto rectificativo para el año 2026 presentado por el Gobierno, que ya incluye las medidas del acuerdo alcanzado con el FMI. Si el Pastef decide bloquear las cuentas, en línea con su actitud rebelde frente al Ejecutivo, la situación de impasse prácticamente obligaría al presidente Faye a disolver la Asamblea Nacional, medida que podría adoptar a partir del 2 de diciembre, y convocar elecciones legislativas. Pero esto es un arma de doble filo. Si el nuevo partido de Faye, bautizado como Kiiraye, pierde los comicios ante Pastef no tendrá una segunda oportunidad y la amenaza de una parálisis total planearía sobre el país.

La salida es que Sonko no juegue aún esa última baza, decida introducir modificaciones y permita que se aprueben las cuentas. “Lo triste es que la lucha por el sillón presidencial, el cálculo electoral, parece ser más importante para ellos que sacar al país de esta situación”, aseguran las citadas fuentes.

En medio están los ciudadanos que votaron masivamente por el cambio. “Ahora mismo es difícil saber qué piensan y solo en unas elecciones, que pueden ser legislativas o las locales si finalmente se convocan, conoceremos a quién responsabilizan de lo que está ocurriendo”, añade Ndiaye. “Lo que sí está claro es que la situación económica empieza a ser durísima para ellos y lo notan en los precios de la luz, la carne y otros servicios”, concluye.

[ad_2]

Source link

HABER HAKKINDA GÖRÜŞ BELİRT
Yorum Yok

Yorum yapabilmek için giriş yapmalısınız.

@Apsny News

dorokolomontodurunkibelekşisoryollaki tamaharoşi mikoloji fataaamilrok vilork morokarşzorfali porraki şıllitorriki pulliji filletulpu lullu